Educación fracturada por Covid-19
2 junio, 2021Xalapa, Ver., 02 de Jun (SPI).- El Banco Mundial dio a conocer que México registró un rezago equivalente a dos años de escolaridad y cerca de 628 mil jóvenes interrumpieron sus estudios debido a la pandemia por Covid-19, informó el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO).
De acuerdo con estimaciones del Banco Mundial, la pandemia causó en México un rezago que equivale a dos años de escolaridad.
Antes de la pandemia los mexicanos alcanzaban en promedio aprendizajes correspondientes a tercero de secundaria, hoy su conocimiento llegará solo al equivalente a primero de secundaria.
Cálculos del Banco Interamericano de Desarrollo, dio a conocer también que en México al menos 628 mil jóvenes entre 6 y 17 años interrumpieron sus estudios debido a la crisis económica derivada de la pandemia.
“Una disminución de esta magnitud significa un retroceso de 13 años en el nivel de asistencia escolar”, precisó el organismo internacional.
El IMCO afirmó que este rezago educativo, tendrá consecuencias trascendentales para los trabajadores y la competitividad del país. Un país con una población que tiene menos habilidades enfrenta costos económicos, a nivel individual, tendrán menor acceso a empleos mejor pagados.
De acuerdo con el Banco Mundial, esto hará que el estudiante promedio pierda el 8 por ciento de su ingreso anual futuro, lo que equivale a un mes de salario al año por el resto de su vida productiva.
A nivel país, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) estimó que en los próximos 80 años este fenómeno le podría costar a México un monto acumulado de hasta 136 por ciento del PIB de 2019.
Esto implicaría que México dejaría de producir hasta 1.7 por ciento del PIB cada año o un monto similar al gasto total ejercido por la Secretaría de Educación Pública (SEP) en 2019.
Por lo anterior, el IMCO aseveró que de no tomar medidas contundentes al volver a las escuelas, las pérdidas de aprendizajes ponen en riesgo el futuro de una generación completa de estudiantes.
Ante dicho escenario el IMCO propone generar y publicar datos sobre el abandono escolar, la pérdida de aprendizajes y el bienestar de los alumnos tras la pandemia.
Dichos datos deberán obtenerse de pruebas estandarizadas y ser la brújula para que autoridades, directores y maestros diseñen planes para disminuir el rezago educativo.
Y, aprovechar las atribuciones en educación que tienen los estados para diseñar e implementar acciones locales para reincorporar a los alumnos y compensar el rezago académico, por ejemplo a través de programas de tutorías.
Esa acciones deberán basarse en los resultados diagnósticos y el contexto de cada región.


