Empeora salud mental por Covid-19
10 junio, 2021Xalapa, Ver., 10 de Jun (SPI).- La salud mental de la población empeoró notablemente desde el inicio de la pandemia Covid-19, dio a conocer la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
La organización consideró que los países deben implementar políticas públicas integrales que enfrenten el impacto en la salud mental de la crisis del Covid-19.
En su estudio recientemente publicado, la OCDE expuso que la crisis de Covid-19 aumentó los factores de riesgo generalmente asociados con la mala salud mental (inseguridad financiera, desempleo, miedo).
“Mientras que los factores de protección (conexión social, participación laboral y educativa, acceso al ejercicio físico, rutina diaria, acceso a los servicios de salud) disminuyeron dramáticamente”, dice la lectura.
Lo anterior provocó o un empeoramiento significativo y sin precedentes de la salud mental de la población.
“En todos los países, la salud mental de los desempleados y los que experimentan inseguridad financiera fue peor que la de la población en general, una tendencia que es anterior a la pandemia, pero que parece haberse acelerado en algunos casos”, precisó.
Algunos resultados claves del estudio, fueron que a partir de marzo de 2020, la prevalencia de ansiedad y depresión aumentó y, en algunos países, incluso se duplicó.
Los períodos en los que se notificaron las tasas más altas de angustia mental se correlacionaron con períodos de intensificación de las muertes por Covid-19 y estrictas medidas de confinamiento.
En todos los países pertenecientes a la OCDE (38 países, incluido México desde 1994), la salud mental de los desempleados y los que experimentaron inseguridad financiera fue peor que la de la población en general, una tendencia que es anterior a la pandemia, pero que parece haberse acelerado en algunos casos.
Los servicios de salud mental ya estaban sobrecargados antes de 2020, de allí que la magnitud de la angustia mental desde el inicio de la pandemia, requerirá niveles sin precedentes de apoyo para la salud mental y evitar que se produzcan cicatrices permanentes.
Ante esto, la OCDE los países deben dar respuestas integradas, lo que significar que deben garantizar el acceso a los servicios de salud mental existentes, ya sea en persona o por telemedicina, o ambos.
Así como el aumento del acceso a los servicios basados en pruebas debe ser una prioridad, incluidas las alternativas a los programas de promoción de la salud mental en las escuelas o lugares de trabajo que se han visto particularmente perturbados;
Los empleadores deben contribuir a apoyar la salud mental de los empleados, incluidos aquellos que han estado en programas de retención de empleo.
Los responsables de la formulación de políticas deberán examinar más a fondo las implicaciones del teletrabajo a largo plazo en la salud mental, y los países deberían considerar la posibilidad de ampliar el apoyo a la salud mental para quienes buscan empleo a través de los servicios públicos de empleo.


