El Golfo mexicano; zona de sacrificios
17 julio, 2026Xalapa, Ver., 17 de Jul (SPI).- La firma de colaboración entre las petroleras más grandes de América Latina, Petrobras y Petróleos Mexicanos (Pemex), para explorar yacimientos profundos en el Golfo de México, prendió las alarmas entre organizaciones protectoras del ambiente del país.
Casi a finales de junio de 2026, Brasil y México firmaron un Memorándum de Entendimiento, donde se establece una cooperación para explorar yacimientos petroleros a mayor profundidad mar adentro, frente a costas mexicanas.
Por ello el Centro Mexicano de Derecho Ambiental, A.C. (CEMDA), Conexiones Climáticas, Engenera, Greenpeace México A.C., Nuestro Futuro y Oceana, rechazaron enérgicamente esta colaboración, tras afirmar que aumentarán los accidentes y catástrofes ambientales.
Lamentaron que, en lugar de que el gobierno federal apuntale una transición energética justa y renovable, apueste por profundizar la dependencia a los combustibles fósiles, contribuir a la crisis climática y poner en riesgo la salud de habitantes de al menos cinco estados (Tamaulipas, Veracruz, Tabasco, Campeche y Yucarán) que comparten las costas del Golfo de México.
El Golfo mexicano es tratado como una zona de sacrificio, afirmaron, a pesar de ser uno de los ecosistemas marinos más importante del plante.
La exploración en aguas someras, se realizan a miles de metros bajo el mar, donde cualquier falla puede convertirse en un desastre ambiental de gran magnitud, con consecuencias que pueden prolongarse durante décadas.
Además, los proyectos de aguas profundas y ultraprofundas que esta cooperación busca explorar, requieren inversiones multimillonarias y largos periodos de desarrollo antes de comenzar a producir petróleo.
Un ejemplo es Trion, considerado el primer gran desarrollo de aguas profundas en México, cuya producción está prevista hasta 2028.
Exigieron los grupos ambientalistas que los gobiernos de Brasil y México deben dar a los mexicanos cuentas claras, reparación de daños y garantías de que, se harán responsables ambas naciones de surgir una crisis ambiental por esta colaboración.
Para el caso mexicanos, las que deberán dar la cara serán Pemex, Secretaría de Energía y la ASEA (Agencia Nacional de Seguridad Industrial y de Protección al Medio Ambiente del Sector de Hidrocarburos)
Y es que no pasa inadvertido el más reciente derrame de hidrocarburos frente a costas veracruzanas en febrero de este año; el cual fue negado y minimizado y atendido tardíamente por el gobierno federal.
El mapa de monitoreo ciudadano del Corredor Arrecifal, arrojó que se provocó al menos 113 sitios afectados a lo largo de 1,168 km de litoral, desde Paraíso, Tabasco, hasta Matamoros, Tamaulipas. Aún más, de 2024 a 2026 ha habido mil 490 derrames y fugas de petróleos en México.
Lo anterior derivó en una denuncia popular interpuesta en mayo ante la ASEA (Agencia Nacional de Seguridad Industrial y de Protección al Medio Ambiente del Sector de Hidrocarburos), órgano desconcentrado de la Semarnat que regula y supervisa la protección ambiental en el tema de hidrocarburos.
También presentaron otra denuncia contra Pemex (Petróleos Mexicanos), la Secretaría de Energía y quienes resulten responsables por no dar aviso oportuno a los pobladores sobre este hecho y las consecuencias de no haberles atendido a tiempo.


