Fans, activistas y leyes, salvan Mahahual

Fans, activistas y leyes, salvan Mahahual

19 mayo, 2026 Desactivado Por SPI Veracruz

Focus Group

Fans, activistas y leyes, salvan Mahahual

Por Jorge Ramón Rizzo*

 

Los secretos, problemáticas y megaproyectos que el empresariado invasivo ha dejado al descubierto tras el caso “Mahahual”, en el estado de Quintana Roo, pone en el ojo público una lista de más de 100 conflictos socioambientales activos en todo México.

La negativa de autorización al megaproyecto “Perfect Day México” de Royal Caribbean en “Mahahual” se concretó este martes 19 de mayo, mediante una acción coordinada de presión civil y estrategia legal, que obligó a un freno técnico definitivo por parte del Gobierno Federal de México.

“Mahahual”, se convierte desde ahora en un referente de lo que colectivos locales y agrupaciones internacionales lograron con campañas en plataformas como Change.org que reunieron millones de firmas para salvaguardar las más de 300 especies del área.

Inesperadamente, comunidades masivas de fans en redes sociales, como seguidores de bandas de K-pop y artistas globales, adoptaron la causa bajo el lema “Mahahual nos necesita”, viralizando el conflicto a nivel internacional.

Activistas de “Greenpeace México” escalaron la protesta nacional desplegando mantas masivas en sitios icónicos como el Palacio de Bellas Artes en la Ciudad de México, denunciando la “tragedia ambiental”.

En paralelo, la asociación civil “Defendiendo el Derecho a un Medio Ambiente Sano” (DMAS) lideró la ruta jurídica, interpusieron juicios de amparo argumentando que el Ayuntamiento de “Othón P. Blanco” cambió arbitrariamente el Plan de Desarrollo Urbano para beneficiar a la empresa. Aunque un tribunal estatal intentó desechar los amparos días antes para permitir el desmonte, la presión jurídica dejó en evidencia que el proyecto carecía de sustento legal ambiental.

La presidenta Claudia Sheinbaum respaldó públicamente la decisión declarando que su administración “no autorizará ningún proyecto que ponga en riesgo el equilibrio ecológico” del Caribe mexicano. Fue entonces que la Semarnat, dirigida por Alicia Bárcena, negó formalmente la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA).

El análisis técnico determinó que un parque de 107 hectáreas con más de 30 toboganes destruiría irreversiblemente manglares y selva costera, lo que llevó a priorizar la protección al “Arrecife Mesoamericano”, concluyéndose que el volumen de 20 mil turistas diarios colapsaría el agua local y vertería químicos y desechos al segundo sistema de arrecifes más grande del mundo.

“Mahahual” será recordado como un parteaguas y hará que tengan visibilidad áreas que están bajo amenaza de sustentabilidad. Y solamente por mencionar algunas:

Península de Yucatán y Selva Maya (Yucatán/Quintana Roo/Campeche).

Bacalar (Quintana Roo).

Sistema Arrecifal Veracruzano (Veracruz).

Punta Mita y Bahía de Banderas (Nayarit/Jalisco).

El Istmo de Tehuantepec (Oaxaca/Veracruz).

Zonas mineras (Sonora, Zacatecas y Guerrero).

Plantaciones de berries y aguacate (Guanajuato y Jalisco).

Todos estos sitios con alertas vigentes de Greenpeace México y de múltiples ONG’s que no bajan la guardia en defensa de estos ecosistemas en partícular.

En resumen, yo les diría que el futuro de las MIA’s en México será de una alta judicialización y un costo tanto político como económico elevadísimos para cualquier servidor público o inversionista que intente presentar y autorizar estudios de impacto ambiental deficientes o amañados. Simple y sencillamente porque el activismo ambiental en México ha evolucionado y así quedó de manifiesto.

Tras el precedente de “Mahahual”, el escenario nacional para los proyectos en marcha y futuros, es que se acabaron los “cheques en blanco” en materia de autorizaciones a la ligera, ya que hemos ingresado a la digitalización y fiscalización civil “tecnificada” y las recientes evidencias del derrame de crudo en aguas del Golfo de México, fueron la prueba de esto que les digo.

Tengo fe en que estamos ante el principio de un cambio sustancial, no será fácil concretarlo porque habrá muchas y fuertes resistencias. Pero queda claro que unidos: ¡Si podemos!

 

*Periodista/Tlaxcala

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